Terremoto de Las Melosas de 1958 es el evento sísmico más destructivo registrado en la historia del Cajón del Maipo. Su epicentro se ubicó a pocos kilómetros del campamento minero de El Volcán, con una intensidad de grado X en la escala Mercalli. En horas destruyó dos plantas industriales, colapsó centenares de viviendas y desencadenó el éxodo que redujo la población de El Volcán de 1.056 a 264 personas en dos años. La fecha quedó grabada en la memoria del Cajón como el momento en que terminó una época.
Terremoto de Las Melosas de 1958 y el fin del campamento minero
El 26 de agosto de 1958 comenzó una seguidilla de movimientos telúricos que culminó el 4 de septiembre con el sismo principal. Las consecuencias en El Volcán fueron totales. La planta de la Compañía Industrial El Volcán S.A., que fabricaba yeso desde 1919, quedó inutilizable. Sus casas de tabique y yeso no resistieron: “Las casas de la Compañía Industrial se cayeron esas porque eran de tabique, de yeso, pero las casas de acá, de la Minera [Merceditas] eran más de madera”, recordó Adriana Apablaza, habitante más antigua del pueblo.
Para la Compañía Minera Merceditas, dedicada al cobre, los daños fueron igualmente definitivos. El administrador Leopoldo Goldmann describió la situación en julio de 1959:
“El sismo ha destruido la planta de concentración casi por completo. El campamento de obreros y empleados, oficinas, subestación eléctrica, laboratorio, maestranza, etc., se encuentran en un estado que no admite arreglo de ninguna especie.”
La Compañía Industrial trasladó sus operaciones a Puente Alto, donde construyó una nueva planta. En El Volcán quedaron el silo de hormigón, el antiguo cine y el edificio sindical. La Compañía Merceditas optó por intentar la reconstrucción.
El intento de reconstrucción y el declive definitivo
En 1960 la Compañía Merceditas obtuvo de ENAMI un préstamo de 310.000 dólares al 15% anual a seis años plazo, pagadero en moneda norteamericana. Las obras avanzaron, pero entre 1963 y 1966 crudos inviernos impidieron trabajar las minas con regularidad. El rendimiento cayó y la empresa no pudo mantener el pago de las cuotas. En el acta de la Junta General de Accionistas del 6 de agosto de 1969 se consignaba que hasta esa fecha se habían pagado más de 326.000 dólares, “totalmente estériles todas las gestiones hechas para obtener la conversión del saldo a escudos moneda corriente.” La quiebra definitiva llegó en 1976.
El éxodo y lo que quedó
El desplazamiento fue inmediato. De los 1.056 habitantes del censo de 1952, en 1960 solo quedaban 264 en El Volcán. Las poblaciones obreras Las Ortigas y Los Álamos quedaron vacías. El ferrocarril militar suspendió sus servicios en 1965 por daños de temporales y los terminó definitivamente en 1974, privando al pueblo de su conexión más económica con Santiago.
Las ruinas de la planta de cobre, el silo de yeso de 1916 y los cimientos de las viviendas obreras son hoy los vestigios físicos de ese ciclo. El auge minero que sostuvo El Volcán durante medio siglo terminó el 4 de septiembre de 1958. Lo que el precio del cobre había comenzado a erosionar desde 1940, el terremoto lo selló de manera definitiva.
El terremoto de Las Melosas no fue el único sismo de consecuencias históricas en el Cajón del Maipo. En mayo de 1993 lluvias cálidas sobre nieve acumulada generaron aluviones que destruyeron barrios y causaron víctimas. En febrero de 2017 ocho quebradas del Cajón desbordaron simultáneamente. La vulnerabilidad del territorio ante eventos sísmicos y climáticos extremos es una constante que los siglos no han moderado.