El ferrocarril militar del Cajón del Maipo partía desde el Regimiento de Ingenieros de Puente Alto y terminaba en El Volcán, pasando por nueve estaciones a lo largo del trayecto. Su construcción tomó ocho años, de 1906 a 1914, y su clausura definitiva llegó en 1985. En 1991, todas las construcciones existentes a lo largo de ese trazado fueron declaradas Monumento Histórico por el Consejo de Monumentos Nacionales.
Origen y estudios previos
Los estudios para construir una línea férrea que uniera Puente Alto con El Volcán comenzaron en 1895, cuando el ingeniero Alberto Lira Orrego fue comisionado por la Dirección de Obras Públicas para realizar el primer estudio topográfico del proyecto. En 1899 se sumaron nuevas exploraciones a cargo del Director de la Empresa de Ferrocarriles del Estado, Román García, y de los ingenieros Domingo Víctor Santa María, Omer Huet y Emilio Mujica. Sus informes respaldaron la demanda que agricultores y mineros del Cajón habían elevado al Ministerio de Obras Públicas, argumentando la necesidad de transportar yeso y minerales hacia la capital, mejorar el acceso de turistas a San José de Maipo y facilitar el traslado de productos agrícolas.
La construcción se inició en 1906 en tres etapas. Las dos primeras fueron desarrolladas por el Ministerio de Ferrocarriles y la tercera quedó a cargo de ingenieros militares del Batallón de Ferrocarrileros, razón por la cual la maestranza quedó instalada en el Regimiento de Puente Alto y el ferrocarril pasó a ser el único ramal fiscal bajo administración del Ejército de Chile. Las obras incluyeron el Túnel El Tinoco y los puentes sobre el estero El Jaboncillo y el río Colorado, además de terraplenes y estaciones en cada punto del trayecto.
Las estaciones y el material rodante
El recorrido pasaba por las estaciones La Obra, El Canelo, El Manzano, San José de Maipo, El Melocotón, San Alfonso, El Romeral y San Gabriel hasta llegar a El Volcán. Cada estación era un punto de carga y descarga de minerales, yeso y productos agrícolas, además de pasajeros en primera y segunda clase. El reglamento de 1938 consignaba también servicios especiales: transporte de enfermos, de cadáveres y un servicio de telégrafos. Los pasajeros de primera clase pagaban un impuesto adicional del dos por ciento destinado al fomento del turismo.
En 1948, la publicidad del ferrocarril promovía el viaje al Cajón como la forma de acceder a un veraneo en la cordillera. Esa función recreativa coexistió siempre con la carga industrial: el mismo tren que llevaba pasajeros a El Melocotón o San Alfonso transportaba en dirección contraria el yeso extraído en El Volcán y los minerales de las minas del sector.
La Panchita es una locomotora Arthur Koppel fabricada en 1909, la pieza más antigua del ferrocarril militar y la única de su marca conservada en el Cajón del Maipo. Hoy descansa en la estación El Melocotón.
El material rodante más conocido es precisamente La Panchita, declarada Monumento Histórico en 2009 mediante el Decreto N°278, junto a su carro Tender, tres coches de pasajeros y cinco locomotoras Jung que completan el conjunto conservado en la estación El Melocotón.
Cierre y declaración patrimonial
El ferrocarril se mantuvo operativo hasta 1978. Desde ese año el trayecto fue acortándose progresivamente: en 1980 llegaba solo hasta San José de Maipo. En 1985 fue clausurado en forma definitiva y se desmanteló el tendido ferroviario, aunque las estructuras de mayor envergadura se conservaron. Seis años después, en 1991, el Decreto N°423 declaró Monumento Histórico a todas las construcciones existentes a lo largo del trazado: las ocho estaciones, los puentes El Jaboncillo y Colorado y el Túnel El Tinoco.