La Colonia
El período colonial en el Cajón del Maipo
Encomiendas, haciendas y evangelización entre 1541 y 1818. La transformación del valle bajo el dominio español.
Sobre el Cajón del Maipo en la Colonia
La historia colonial del Cajón del Maipo comienza en un socavón a más de 3.200 metros sobre el nivel del mar. En 1692, el español Pedro Ruiz de Aguirre anunció ante las autoridades de la Corona el hallazgo de vetas de plata en el cerro San Pedro Nolasco, en el sector de El Ingenio. Era la primera mina de plata de Chile. Lo que siguió transformó el territorio: un flujo de mineros y arrieros que vivían dispersos sin tributar a la Corona obligó al gobernador Ambrosio O'Higgins a fundar la Villa San José de Maipo el 16 de julio de 1792, el único centro urbano del Cajón hasta hoy.
La mina llegó a concentrar hasta 500 trabajadores simultáneos en tres yacimientos distintos, lo que la hizo conocida como El Potosí chileno. Los minerales de cobre se fundían en instalaciones llamadas ingenios o haciendas de beneficio; la plata se extraía con trapiches hidráulicos. El nombre de la localidad de El Ingenio, a pocos kilómetros del yacimiento, viene precisamente de esas instalaciones de procesamiento.
La villa que la mina originó se trazó siguiendo el modelo del damero colonial: 27 manzanas de 84 metros por lado, calles ortogonales y Plaza de Armas al centro. Los dos primeros solares se asignaron al padre José Santos Arambulo para erigir la iglesia frente a la plaza, edificio que aún existe como Monumento Histórico Nacional. En 1793 se distribuyeron 104 solares. Las viviendas que llenaron esas manzanas se construyeron en adobe: construcciones de un piso en fachada continua, con techumbre a dos aguas y muros que ocupan más superficie que las ventanas, lo que les da su expresión maciza y horizontal.
Esa arquitectura colonial del Cajón del Maipo sobrevivió dos siglos y medio y en julio de 2010 el centro histórico fue declarado Zona Típica mediante el Decreto N° 266, única distinción de este tipo en la Provincia Cordillera.
La colonia también dejó una obra hidráulica que sigue activa. El Canal San Carlos nace en el río Maipo dentro de los límites de la comuna de San José de Maipo, en un punto conocido como La Obra. Su construcción comenzó en octubre de 1802 bajo el impulso del Gobernador Luis Muñoz de Guzmán. Los antecedentes del proyecto se remontan a 1709, cuando el Presidente Ustariz elevó al Rey de España una petición para abrir una acequia permanente desde el río Maipo hasta el Mapocho. El 5 de julio de 1827 se firmó el Acta de Asociación que dio origen a la Sociedad del Canal de Maipo, institución que aún administra la red. En la década de 1920 el canal regaba 90.000 hectáreas de la cuenca; desde 1909 sus aguas también generan electricidad mediante la Central Florida.
La economía colonial del Cajón giró en torno a la minería y la crianza de animales, dos actividades profundamente ligadas: las faenas mineras requerían gran cantidad de animales para el transporte del mineral. Los pasos cordilleranos del Cajón, el Paso Maipo, el Paso Piuquenes y el Paso Las Pircas, databan de épocas precolombinas y eran la ruta del comercio ganadero con la Provincia de Cuyo. En esas rutas nació la figura del arriero, que se perpetúa hasta hoy. El control aduanero para ese comercio trasandino funcionó en El Manzano.
Durante la Independencia, los mismos pasos tomaron otra función: Manuel Rodríguez los usó en sus operaciones y una expedición del Ejército Libertador de San Martín cruzó por la zona. El Cajón del Maipo colonial fue, en síntesis, el territorio que proveyó a Santiago de plata, agua y paso cordillerano durante tres siglos.