En el Cajón del Maipo, a dieciséis kilómetros al este del pueblo de El Volcán, existe un diapiro de yeso de grandes dimensiones conocido como La Yesera. Entre 1917 y 1975, esa mina fue la única fuente desde la que se fabricó yeso en Chile. La industria yeso del Cajón del Maipo no fue un dato marginal en la historia económica del país: fue el origen de una actividad que todavía opera y que transformó un campamento minero cordillerano en el punto de partida de una empresa de construcción de alcance global.
Fundación y llegada del ferrocarril
La Compañía Industrial El Volcán S.A. fue fundada el 9 de noviembre de 1916 con el objetivo de extraer yeso de los yacimientos ubicados en las alturas del cajón del río Volcán. La construcción de su planta de procesamiento se completó entre marzo de 1918 y mayo de 1919. El silo de acopio, obra temprana de hormigón armado en Chile, se levantó en 1916; en el país solo existían obras equivalentes desde 1906 y 1908, en Talcahuano y Viña del Mar respectivamente.
La viabilidad de la operación dependía del ferrocarril militar inaugurado en 1914 entre Puente Alto y El Volcán. El transporte del mineral desde las minas hasta la planta se resolvió mediante un andarivel aéreo de aproximadamente dieciocho kilómetros de extensión, el más largo del mundo en su época. Los carros bajaban por gravedad desde La Yesera hasta el silo en el pueblo, donde el mineral era procesado antes de ser despachado por tren hacia Santiago.
Apogeo compartido y vida de campamento
Durante las décadas de mayor actividad, El Volcán albergó simultáneamente a la Compañía Industrial y a la Compañía Minera Merceditas, dedicada al cobre. El pueblo funcionaba como dos campamentos aparentemente fusionados pero administrados de forma independiente: Volcanita, del lado del yeso, y Merceditas, del lado del cobre. La compañía yesera construyó viviendas para sus trabajadores, organizó servicios básicos y sostuvo parte de la vida social del enclave. En el período de mayor bonanza, entre 1914 y 1958, El Volcán llegó a 1.056 habitantes.
El Itinerario Maipino, publicación histórica de mediados del siglo XX, registró que el yeso, junto al cobre y al carbonato de calcio, era uno de los tres productos que justificaban el movimiento de carga del ferrocarril militar en toda la región.
El terremoto de 1958 y el traslado
El 4 de septiembre de 1958, un sismo de grado 6,9 con epicentro cercano al poblado destruyó la planta procesadora de la Compañía Industrial. Las casas del campamento yesero, construidas de tabique y yeso, no resistieron. Adriana Apablaza, habitante más antigua de El Volcán, describió la diferencia con el campamento vecino:
“Las casas de la Compañía Industrial se cayeron esas porque eran de tabique, de yeso, pero las casas de acá, de la Minera [Merceditas] eran más de madera.”
Ante la destrucción, la empresa decidió trasladar sus operaciones a Puente Alto, donde construyó una nueva planta y una población para sus empleados. En El Volcán quedó el silo de hormigón, el antiguo cine y el edificio sindical.
Continuidad industrial fuera del Cajón
La Compañía Industrial El Volcán es hoy una de las mayores empresas de extracción y procesamiento de yeso del país, con demanda de sus productos a nivel mundial. La mina La Yesera continúa operando, aunque bajo condiciones distintas: se explota siete meses al año mediante cantera, a un ritmo de 5.800 toneladas diarias. El territorio del Cajón del Maipo alberga además otros yacimientos activos de yeso y caliza operados por empresas nacionales e internacionales, lo que convierte a la zona en uno de los sectores de minería no metálica más relevantes del país.